Caminar mar adentro.
Hay momentos en la vida en el que mirar la belleza de un paisaje, de una obra maestra o una experiencia ajena nos permite comprender muchas de las cosas que pasan. Como esta bella tarde en las playas de Barcelona. El mar tiene algo, que cada vez me atrapa y me llena más. Algo que me enamora. Y disfruto mucho mirando, oyendo, sintiendo.... Quizás porque es algo que no conocía, que no esperaba conocer o algo que me producía mucho miedo... Así que comencé a dejarlo que me atrape, a no resistirme a su belleza, a no pensar en el miedo, en la sal de sus aguas, o en la profundidad que hay, ....en lo que puede pasar.... Y pensaba que en nuestra propia vida, y sobre todo en las que vivimos con la inmensidad y profundidad de dolor, aveces nos pasa igual. El mar y la fibromialgia por alguna razón se unieron, y pude comprender..... Aveces, el dolor es algo que nos animamos a mirar desde fuera, buscando entenderlo desde la seguridad de tierra firme; y a nosotros eso no n...